Cabalgata sectaria

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Cabalgata sectaria

De cabalgatas va el tema, al menos por este año. Ahora resulta que en Carabanchel no dejan salir una carroza del colegio Arenales. Mientras que en Vallecas sale a pasear la reina maga, en Carabanchel dejan en casa a los pequeños del barrio. Dicen que es porque separan niños y niñas en las clases, y eso es segregar.

Segregar, en su primera acepción, es separar algo u alguien de otra u otras cosas. O sea, que cuando tú guardas la leche en la nevera, y lo haces en un bote distinto al zumo de naranja… segregas. Cuando custodias la sal en un tarro distinto de la pimienta… segregas. Cuando sientas a tus hijos en el coche, cada uno en un asiento distinto del otro, también los segregas. O sea, que nos pasamos el día segregando. Se ve que los sectarios de Carabanchel (y no me refiero al Colegio, precisamente), no deben referirse a este significado, porque en él todos somos segregantes.

La cosa también puede entenderse así: segregar es marginar a una persona o a un grupo de personas por motivos sociales, políticos o culturales. ¡Ahí le han dado! Esta acepción es válida al 100%: en el conflicto Colegio-Cabalgata hay unos que segregan. Separar niños y niñas no es más que una opción libre en el marco de la educación, mientras que impedir a un Colegio salir de cabalgata es marginarlos por motivos sectarios.

Les molesta, aún más, les joroba inmensamente que puedan educar con niños en un aula y chicas en la otra, porque piensan (sectariamente) que eso conduce al machismo (no sé por qué no al feminismo!). Son incapaces de no pensar ideológicamente, de reconocer que los ritmos biológicos pueden exigir un ritmo distinto en la educación, que estudios competentes no confesionales y nada ideologizados lo recomiendan… les da igual. Ellos sólo piensan con la ideología, y por eso segregan sin parar. Lo hacen siempre. Por eso esta aberración: dejar a los niños sin reyes. Tremendo.

Toda esa patulea miente cuando habla de que el Colegio segrega, con la salvedad de su última acepción: “Dicho de una glándula o de un órgano: Expulsar una sustancia producida por ellos”. O sea, que cuando te tocan las narices (o glándulas pituitarias), te sale lo que te sale:

La denuncia de quienes son sectarios por naturaleza, y aún se ven legitimados para acusar a otros de serlo. Pura mentira. Pura ideología. Tomemos nota.

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Comentarios (3)

  • Fernando Contestar

    Totalmente de acuerdo!!!

    10 enero, 2016 at 11:39 am
  • Martin Contestar

    No soy un forofo de la segregación de niños y niñas en las aulas pero creo que la libertad de los padres para elegir lo que ellos piensen que es mejor para sus hijos.

    Lo grave es que estos niños del colegio han sido segregados (apartados) de una cabalgata por motivos ideológicos.

    Realmente nadie piensa en los niños, solo en la ideología que deben absorber, como los titiriteros. Nadie piensa que mostrar como violan y matan a una monja, o ahorcan a un juez (por no hablar de la pancarta pro-ETA) sean temas a mostrar a niños de entre 3 y 6 años.

    14 febrero, 2016 at 11:02 am
  • jose iribas sanchez de boado Contestar

    Hace un par de años escribí esto con ocasión de la primera cabalgata (si es que mereciera ser llamada así). http://cort.as/pGdd (Os acordaréis de aquellos vestidos más que ropajes…).

    Hoy, alguien cargado de razón, me dice que el año está lleno de momentos y ocasiones para hacer reivindicaciones y que no es razonable escoger una noche en la que todo ha de centrarse en la ilusión y la inocencia de los peques.

    Los que no somos inocentes sabemos cuál es el trasfondo de la iniciativa.

    Me parece penoso… Y los paganos, los de siempre…

    2 enero, 2018 at 7:45 pm

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